Asesoramiento personalizado en protección de cultivos. Diseñamos y configuramos las máquinas a tus necesidades.
Accede a configuraciones y equipos adaptados a cada marco de plantación, volumen de copa y sistema de trabajo.
Los pulverizadores arrastrados de PulverAgro están diseñados para trabajar en explotaciones medianas y grandes que requieren autonomía en la aplicación. Incorporan depósitos de gran capacidad y chasis reforzados.
Todos nuestros modelos se fabrican a medida, con la configuración técnica que cada agricultor necesita.
Un pulverizador arrastrado es la mejor opción cuando buscamos más autonomía de trabajo, mayor capacidad de depósito y un rendimiento más continuo durante la jornada. Es una categoría pensada para explotaciones que necesitan reducir paradas, mantener una aplicación constante y trabajar con un equipo preparado para uso intensivo. En PulverAgro estructuramos esta familia en equipos arrastrados a coche (EAC) y equipos remolcables para tratamiento (ERT), con capacidades que van desde 600 L hasta 3000 L según gama.
La principal ventaja está en la autonomía y en la capacidad de trabajo. Al tratarse de un equipo arrastrado, podemos trabajar con depósitos mayores sin concentrar todo el peso sobre el elevador del tractor, lo que ayuda a mantener una jornada más estable y una configuración más orientada a tratamientos continuados. En esta categoría, además, contamos con modelos homologados para circular por vía pública, algo especialmente útil cuando el equipo debe desplazarse entre fincas o zonas de trabajo.
Dentro de nuestra gama arrastrada, el EAC está orientado a equipos arrastrados a coche y trabaja en capacidades de 600 L a 1000 L, con un enfoque muy práctico en movilidad, robustez y configuración adaptable. El ERT, en cambio, corresponde a equipos remolcables para tratamiento, con capacidades de 1000 L a 3000 L, una estructura más pensada para ganar autonomía y un equipamiento específico como pistola de latón con 10 metros de goma. Esta diferenciación permite ajustar mucho mejor el pulverizador al uso real de cada explotación.
En PulverAgro trabajamos los pulverizadores arrastrados en dos rangos principales: EAC desde 600 L hasta 1000 L y ERT desde 1000 L hasta 3000 L. La capacidad correcta no debe elegirse solo por litros, sino en función de la superficie a tratar, la frecuencia de repostaje, el ritmo de trabajo y la autonomía real que necesitamos por jornada. Un equipo bien dimensionado mejora el rendimiento sin sobredimensionar la máquina.
En esta categoría son especialmente importantes el chasis, la homologación, la calidad del depósito y la resistencia del conjunto para trabajo continuado. Nuestros pulverizadores arrastrados incorporan chasis de acero al carbono con tratamiento anticorrosivo y están planteados como equipos robustos, funcionales y configurables según la necesidad de trabajo. En la gama EAC, además, destacamos la homologación para vía pública; y en la gama ERT, una estructura preparada para tratamiento remolcable con muy buena adaptación a uso intensivo.
Lo más importante es que el tractor pueda mover el conjunto con seguridad y alimentar correctamente el trabajo del equipo, teniendo en cuenta capacidad del depósito, maniobrabilidad, tipo de parcela y exigencia real de la aplicación. En un pulverizador arrastrado no conviene fijarse solo en los litros: hay que dimensionar el conjunto completo para que la máquina trabaje con estabilidad, facilidad de arrastre y rendimiento real en campo. La amplitud de gama, de 600 a 3000 litros, hace especialmente importante ajustar bien la configuración al uso previsto.
Está recomendado para trabajos donde necesitamos más continuidad operativa, mayor capacidad de tratamiento y una máquina preparada para desplazarse y trabajar durante jornadas largas. Es una solución muy interesante cuando la explotación exige más autonomía que un equipo suspendido, pero seguimos necesitando una aplicación precisa y una estructura robusta. Dentro de esta categoría, podemos elegir entre configuraciones más compactas o remolcables según el nivel de exigencia del trabajo.
Para mantener fiabilidad y precisión, es importante revisar de forma periódica bomba, filtros, boquillas, latiguillos, circuito, manómetro, chasis, eje, ruedas y puntos de enganche o remolque. En un equipo arrastrado también conviene controlar todos los elementos que afectan a la estabilidad del conjunto y a su comportamiento en desplazamiento por finca o por vía pública. Un mantenimiento preventivo correcto ayuda a conservar presión, regularidad de aplicación y vida útil del equipo. Esta recomendación encaja con la propia configuración técnica de la gama arrastrada, pensada para trabajo robusto y continuado.