Asesoramiento personalizado en protección de cultivos. Diseñamos y configuramos las máquinas a tus necesidades.
Accede a configuraciones y equipos adaptados a cada marco de plantación, volumen de copa y sistema de trabajo.
En PulverAgro fabricamos pulverizadores agrícolas adaptados a cada necesidad. Desde equipos suspendidos compactos hasta pulverizadores arrastrados de gran capacidad, todos nuestros equipos se diseñan desde cero.
Nuestra especialidad es la personalización: cada máquina se configura según el cultivo, el tipo de tratamiento y las condiciones de trabajo del agricultor.
Un pulverizador es el equipo más adecuado cuando buscamos una aplicación precisa del caldo sobre cultivos bajos, bandas, superficies concretas o tratamientos de alta presión, sin necesidad de asistencia de aire como en otras categorías. En PulverAgro trabajamos esta familia para cubrir necesidades muy distintas, desde equipos de posición fija hasta equipos arrastrados de coche y equipos suspendidos de alta presión, adaptando la máquina al tipo de trabajo real en finca.
Dentro de esta categoría trabajamos principalmente tres líneas: EPF (equipos de posición fija), EAC (equipos arrastrados de coche) y SAP (equipos suspendidos de alta presión). Esta estructura nos permite responder a usos muy diferentes, desde aplicaciones estacionarias o específicas hasta trabajos móviles que exigen más autonomía o integración directa con el tractor.
La diferencia principal está en la forma de llevar el tratamiento al objetivo. En un pulverizador, la aplicación se basa en presión, caudal, boquilla y regulación del equipo, mientras que en un equipo con asistencia de aire interviene además una corriente que ayuda a transportar la gota. Por eso, dentro de la categoría de pulverizadores, lo importante es dimensionar bien la máquina según el tipo de tratamiento, la presión de trabajo y la precisión que necesitamos en la aplicación. Esta diferenciación también se refleja en cómo PulverAgro separa sus familias de maquinaria dentro del catálogo.
La capacidad depende del tipo de pulverizador y del uso previsto. En la gama de equipos de posición fija trabajamos capacidades desde 400 L hasta 2000 L, y en los equipos arrastrados de coche trabajamos capacidades desde 600 L hasta 1000 L. La elección correcta debe hacerse valorando autonomía, frecuencia de repostaje, superficie de trabajo y exigencia diaria de la explotación.
La elección depende del tipo de trabajo y de cómo queremos integrar el equipo en la explotación. Un pulverizador suspendido es una solución directa sobre el tractor y muy práctica cuando buscamos compacidad y rapidez operativa; un arrastrado aporta más autonomía sin cargar todo el peso sobre el tractor; y un equipo de posición fija tiene sentido cuando el trabajo exige una instalación más estable o un uso concreto que no depende del desplazamiento continuo del conjunto. En PulverAgro organizamos esta categoría precisamente para cubrir esas tres necesidades de forma diferenciada.
En esta categoría son decisivos la bomba, el sistema de presión, el filtrado, la calidad del depósito, el circuito hidráulico y la regulación de la aplicación. Más allá del formato del equipo, un pulverizador debe mantener estabilidad de presión, regularidad de caudal y fiabilidad mecánica durante toda la jornada. Por eso, al elegir un pulverizador, no conviene fijarse solo en la capacidad del depósito, sino en el conjunto completo y en cómo va a trabajar realmente en campo. La propia estructura de gama de PulverAgro, con líneas diferenciadas por uso y configuración, responde a esa lógica técnica.
Depende del tipo de pulverizador elegido. En equipos suspendidos, es clave que el tractor pueda asumir bien el peso, la capacidad del depósito y la exigencia de la instalación. En equipos arrastrados, lo importante es mantener una buena combinación entre arrastre, maniobrabilidad y rendimiento de trabajo. En cualquier caso, recomendamos dimensionar el pulverizador según el uso real, el volumen de trabajo y la forma de aplicación que necesita la explotación, no solo por litros o formato. La propia categoría de PulverAgro diferencia claramente estas configuraciones para facilitar esa elección.
Para que el equipo mantenga fiabilidad y regularidad, es importante revisar de forma periódica bomba, filtros, boquillas, latiguillos, circuito, manómetro, depósitos y conexiones. Un buen mantenimiento preventivo ayuda a conservar la presión de trabajo, evitar obstrucciones y asegurar que la aplicación se mantiene estable durante toda la campaña. En una categoría tan ligada a la precisión de tratamiento, el mantenimiento no es una parte secundaria: es una condición básica para que el pulverizador trabaje como debe. Esta recomendación encaja con el tipo de equipos que PulverAgro agrupa dentro de su gama de pulverizadores.